Me ha costado ponerme a escribir, sí, lo sé. Como el primer día de cole, debería hacer una especie de resúmen de todo lo que ha sido mi veranito. Será una especie de justificación de haber abandonado por completo el blog todo este tiempo: el mes de vacaciones de Deloitte, y después, los días de jornada intensiva, que para mí están siendo como una prolongación de días de fiesta. Lo malo es que todo lo bueno se acaba, y ya hemos vuelto a la jornada partida, ¡vaya por Dios!
Javier, Ibiza y Javier; podría resumir mi free summer time. Tranquilidad relativa, amiguitas, family, y sobretodo Javi. Os cuento algunas cositas.
Después de una semana en Javier yendo a la piscina, ayudando a ratitos en el hotel, ordenado al alba el hogar familiar, disfrutando de la compañía de mis padres, hermanos y sobri, y estando apartada del mundanal ruído, llegó el 24 de julio, día anterior de Santiago de Compostela, y la cuadri se encontró en el Aeropuerto de Bilbao, capital del mundo entero (yo había ido con mi hermano a parte porque justo llegaba la tía Jacins de London city) a las 21 horas más o menos. Volábamos a Ibiza con Ryanair el patatero. Como bien sabéis, y el que no lo sepa que lo tenga en cuenta, sólo se puede llevar una maleta de mano que pese como mucho 17 kg. En previsión de esto, habíamos decidido al comprar los vuelos facturar una maleta grande, porque siendo realistas, el equipaje de mano no iba a ser suficiente para meter todo lo que una mujer proviniente de un mundo desarrollado puede necesitar en 7 días. Os podéis imaginar a las 5 (que por el c... te la hinco) montando un supertinglado muy cerca de la ventanilla de facturación intercambiando ropas, intentando fraguar el problema de sobrepeso que todas y cada una de nosotras no habíamos sido capaces de controlar en casa. Montamos un auténtico show digno de ver.
Llegamos a Ibiza como a las 23.00 horas. Nos montamos en un autobús que nos dejaba en el centro, cerca de la estación de autobuses. Supuestamente desde allí podríamos coger un bus hasta Santa Eulalia, la zona donde íbamos a residir. Pero, gages del destino, el último autobús era a las 00.00 horas y por diez minutos no habíamos llegado. No hay problema sin solución, así que fuimos hacia el puerto con todos nuestros little bags y pillamos el Disco Bus, y desde la última parada donde nos dejaba, un taxi al hotel. Menos mal que los bocadillos de jabugo con tomate que había preparado la tía Berta nos los pudimos comer mientras esperábamos, que si no...
Eran las 2 de la mañana cuando por fín el taxi nos dejó en Ciel Azul, nuestro curioso apartamento. Por cierto, muy recomendable. Es un sitio diferente, la sensación que tienes al estar allí es que estás como en otro planeta. Es un lugar alejado del mundo, a unos 4 kilómetros de Santa Eulalia, y a unos 500 metros de Cala Martina. Muy hippie, blanco ibizenco y con un toque horterilla que puede deberse a que sus dueños son franceses. Pero muy familiar y a un precio asequible, que es lo que buscamos al final. El apartamento no era ostentoso, pero estaba muy limpio, y además, se podía desayunar, comer y cenar allí al más puro estilo vegetariano. Os dejo la página: http://www.apartamentoscielazulibiza.com/
Supimos organizarnos muy bien, y en una semanita nos dio tiempo a ver casi toda la isla.
Supimos organizarnos muy bien, y en una semanita nos dio tiempo a ver casi toda la isla.
El primer día decidimos rastrear la zona en la que estábamos viviendo, saludamos a los inquilinos, buscamos un supermercado, preparamos unos bocatilis, y paseamos y requetepateamos por la orilla del mar desde Cala Martina hasta prácticamente Santa Eulalia. Todo nos parecía precioso, y es que lo era. Pero no sabíamos lo alucinante que iba a ser lo que nos quedaba por ver.
Para no extenderme demasiado, voy a poneros aquí lo que yo creo que no os podéis perder en Ibiza, las visitas obligadas.
Lo primero, un consejillo: es casi imprescindible alquilar un coche para recorrer toda la isla: si puede ser un Seat Ibiza, ¡te cagas! Pero si no, pues confórmate con un Seat León.

Lo primero, un consejillo: es casi imprescindible alquilar un coche para recorrer toda la isla: si puede ser un Seat Ibiza, ¡te cagas! Pero si no, pues confórmate con un Seat León.
Namasté: en Las Dalias: http://lasdalias.squarespace.com/namaste/ : la mejor y más auténtica fiesta hippie en la que yo he estado. Un escenario cuidadosamente increíble, gente superhippie, exótica, miles de coloridos, familias de hippies auténticas, niños, mayores, matrimonios, jóvenes, artistas de lujo... Simplemente: ¡Increíble! Es mi mejor momento de Ibiza, probablemente. 
Había otros mercadillos por Ibiza muy recomendables, de hecho, toda la isla es como una especie de mercadillo porque está repleta de tienditas con cosas supermonas, pero como este, ninguno. Caro, pero original, divertido, y de calidad.
Flipante la amabilidad general de la gente ibizenca, por cierto. Nos trataron requetebién en todos los lugares que pisamos.
Mi cala preferida de este viaje está en Formentera, me río yo del Caribe! Agua calentita y sobretodo cristalina, en todo momento veías el fondo. Conseguí lo que muy pocas veces el miedo al mar no me había dejado: ir nadando hasta el típico peñón que se veía desde la orilla a lo lejos.
Atardecer: CAFÉ DEL MAR (nosotras fuimos a su sustituto en San Antonio):
Paseíto por Ibiza de día y de noche: ambiente calmado y siempre variopinto.
Las Calas: id a todas las que podáis, todas tienen su encanto, nunca están repletas de gente, todavía son bastante salvajes, y cada una tiene algo especial y diferente.
Lo que SÍ que te puedes perder en Ibiza y no pasaría nada, es más, te volverías a tu casita más contento:Privilage, puaggggggggg, qué asco, colega!!!!
Después de este viaje placentero y fantástico (estar en Ibiza es como un sueño, y casi todos los que viven allí te lo confirman) volví a San Sebastián, pues el mismo domingo que volvimos, día de San Ignacio, tenía la "Pedida de mano" de mi hermano mellizo. ¡VIVAN LOS NOVIOS!
Y ya os iré contando más historietas de este verano, que ha sido muy completo. Sencillito pero muy guay.



¡Cuando veo fotos de vacaciones de la gente en esta isla me fa mucha envidia! Este año voy yo durante quince días, en unos apartamentos en ibiza y con un coche de alquiler. Espero que sea tan bonita como parece,
ResponderEliminarLaura